Sobre trabajar en Fortadio
“Desde el primer día me sentí bienvenido. Aquí no eres ‘el nuevo’, enseguida formas parte del equipo.” Con estas palabras, el montador de ascensores Jorn cuenta cómo fue su inicio en Fortadio. Recientemente hizo la transición de la electrotecnia al mundo de los ascensores, tras una conversación con David, un conocido de su pueblo y del fútbol. David y Jorn ahora trabajan juntos en la modernización de los ascensores en el Stadsschouwburg De Harmonie en Leeuwarden, por encargo de TK Elevator. Su historia muestra cómo la experiencia y la energía fresca se complementan dentro de un equipo donde la colegialidad y la igualdad son fundamentales.
Un rostro familiar
Como uno de los primeros montadores de ascensores, David ya trabajaba en Fortadio. Su vínculo con el fundador Theo existía desde hace años. “Cuando Theo empezó con Fortadio, en realidad se sintió bien de inmediato,” cuenta David. “Nos conocíamos tan bien que fue muy natural empezar a trabajar juntos. Se nota que compartimos la misma forma de pensar y eso fortalece la colaboración.” Para David, esa cultura es indispensable. “En las grandes empresas a menudo eres un número. Aquí recibes confianza y responsabilidad. Estás cerca de tus colegas y eso da energía.”
Un nuevo comienzo
Para Jorn, su transición a Fortadio significó un nuevo inicio. La hidráulica era nueva para él, pero gracias a su experiencia en electrotecnia pudo ser valioso de inmediato. “El equipo es unido y agradable y todos aprenden unos de otros. Eso lo hace desafiante y divertido.” La combinación de la experiencia de David y la perspectiva fresca de Jorn muestra cómo trabaja Fortadio. “Juntos podemos afrontar cualquier proyecto,” dice David. Jorn añade: “Aprendes este oficio en la práctica, unos de otros. Eso nos hace más fuertes.”








